ME DIRIJO A VOSOTROS
Vosotros lleváis la chispa divina dentro de vosotros, es decir, que sois una parte de Mí y lo seguiréis siendo hasta toda la eternidad, pues esta chispa divina de amor es espíritu de Mi Espíritu. Es el vínculo que nos une, que irrevocablemente nos unirá interiormente, a menos que enterráis por completo esta chispa espiritual dentro de vosotros a través de una vida sin amor y un alejamiento consciente de Mí. La encarnación como ser humano no os llevaría a ninguna parte si no fuera por esta chispa interior, que podéis encender en vuestro interior y que entonces, sin duda, se esforzará hacia Mí como su origen. La chispa divina dentro de vosotros, por lo tanto, es Amor … Tenéis la capacidad de sentir y expresar amor porque esta chispa de amor os anima a hacerlo, si cedéis a su insistencia, que sentís como la voz de la conciencia …
De vuestra disposición de actuar en amor depende la maduración de vuestra alma y, por lo tanto, vuestro destino en la eternidad, pues esta capacidad se os ha puesto dentro de vosotros a través de la chispa del amor que tiene un vínculo directo Conmigo. Sin embargo, esta disposición no puedo ponerla en vuestro corazón de la misma manera, pues esta es la libre decisión por la que vivís en la Tierra. Pero su vuestra voluntad está dispuesto al respecto, entonces podéis lograr grandes cosas, porque la chispa espiritual que reside en vosotros obra de tal forma que buscáis la unificación Conmigo como el Espíritu Padre desde la Eternidad, y entonces también podéis desarrollar capacidades ilimitadas; o mejor dicho: podéis recuperar las capacidades que una vez poseísteis, pero que renunciasteis voluntariamente a través de vuestra apostasía de Mí.
Este gran pecado ha sido expiado por Mí a través de Mi muerte en la cruz. Al mismo tiempo, ahora también, después de la expiación de vuestra culpa, se os ha creado la posibilidad para permitir que espíritu dentro de vosotros obre; es decir, para que establezcáis un vínculo con el Espíritu Padre, para que Mi Espíritu pueda fluir en vosotros y así intensificar vuestra obra. Esta posibilidad no existía antes de Mi muerte en la cruz, aunque la chispa divina del amor yacía dormida en el ser humano, lo que significaba que los seres humanos no eran incapaces para obrar en el amor. Pero la voluntad era un requisito previo para el perdón de la culpa, pues los seres humanos estaban debilitados por Mi adversario, y esta voluntad fue fortalecida por Mi sacrificio en la cruz, por el reconocimiento de la obra de Redención de Jesucristo.
Y la voluntad podía ahora hacer que Mi Espíritu se uniera con la chispa espiritual y así obrara dentro del ser humano. Sin embargo, es necesario distinguir entre seres humanos que estaban cargados con el pecado original, quienes primero tendrían que ser redimidos para ahora poder experimentar la obra del Espíritu divino … y aquellos seres humanos que descendieron desde arriba hacia la Tierra para cumplir una misión, de indicar a los seres humanos de Mi venida … a quienes Mi Espíritu también los inspiró a hablar en Mi Nombre y en el de Mi Reino, quienes fueron iniciados por Mí y quienes también entendieron el lenguaje del Espíritu, porque eran almas de lo alto, es decir, espíritus primordiales que no habían caído.
Y repetidamente desperté a tales profetas para anunciar Mi venida a la Tierra. Escucharon Mi voz y Me entendieron, vivían en el amor y siempre fueron reconocibles como Mis emisarios y siervos … Pero estos anuncios proféticos no eran comparables con los “dones del Espíritu” que todos los seres humanos podían adquirir después de Mi sacrificio en la cruz, aquellos cuya debilidad de voluntad los llevó a entregarse completamente a Mí en Jesucristo y a pedirme que fortaleciera su voluntad, y que entonces fueron impulsados por sus chispa del espíritu a buscar conscientemente y establecer una conexión con el Espíritu Padre a través de una vida de amor … Entonces fueron guiados y enseñados por su espíritu ahora despertado, recibieron los dones del Espíritu, según sus capacidades y la tarea que ahora les asignaba Mi Espíritu …
Y ahora habían despertado a una vida que ya no pueden perder. Y este despertar del espíritu es algo por lo que todos vosotros podéis esforzaros, siempre que reconozcáis la Obra redentora de Jesús, siempre que vosotros mismos hayáis sido liberados de vuestra antigua culpa del pecado, y por lo tanto, Mi Espíritu pueda unirse con la chispa del espíritu dentro de vosotros, lo cual no era posible antes de Mi obra de Redención. Entended correctamente el derramamiento del Espíritu … debéis esforzaros por ello por vuestra propia voluntad, despertando la chispa del espíritu puesta dentro de vosotros y entonces estableciendo el vínculo más íntimo Conmigo a través del amor y vuestra propia voluntad, para que Mi Espíritu pueda ahora derramarse dentro de vosotros y considerar vuestros deseos y la tarea que he reconocido y asignado para vosotros …
Entonces seréis “llenos de Mi Espíritu”… y Él os guiará y os llevará a toda la verdad; os permitirá oír y sentir lo que Yo Mismo deseo comunicaros, porque “Mi Espíritu” soy “Yo Mismo”, y ahora Me dirijo a vosotros porque vuestra chispa espiritual se ha unido íntimamente Conmigo y ha hecho posible este mensaje … y este es Mi amor por vosotros, que Me dirijo una y otra vez a través de Mi Espíritu a todos los seres humanos, y que todo aquel que cree en Mí, que Me ama y guarda Mis mandamientos puede oír Mi voz …
Amén